viernes, junio 08, 2007

Second Life, ¿Un sueño con libre albedrìo?



¿Alguna vez imaginaron volar? ¿Caminar bajo el agua? ¿Construir un mundo propio? ¿Transofmar el cuerpo o el rostro, cambiar de ropa, conocer en instantes a personas de todo el mundo? ¿Esfumarnos de los problemas y aparecer en otro mundo? Los entornos virtuales nos llevan a experiencias lúdicas realmente sorprendentes, que vale la pena conocer. Hace apenas un par de años atrás, cuando me preguntaba por la disociación de la personalidad en un entorno virtual, casi no podría haber concebido que tan rápidamente pudiera desarrollarse un juego de simulación social tan atrapante y creativo como Second Life.



Luego de un breve recorrido por el tutorial, me lanzé a volar. Intercambie breves diálogos con un tunesino que hablaba muy poco inglés, entré luego en un espacio japonés en donde se prendió fuego a lo que decidí esfumarme rapidamente. Luego de varias vueltas por un espacio increíblemente onírico, encontré una suerte de “centro cultural” made in Argentina... y para mi sorpresa, di con una hermosa pintura de Xul Solar (una de mis favoritas). Maravilloso. La travesía es definitivamente alucinante.

Second Life (Segunda Vida) es una plataforma tridimensional fundado por Philip Rosedale y Linde Lab. Probablemente inspirado en juegos como Sim City o The Sims, esta experiencia lúdica otorga al participante la facultad de adoptar una identidad (“materializada” a través de un avatar 3D) a travès la cual interactuará con otros jugadores y con un entorno virtual que puede eventualmente transformar para provecho propio y ajeno.

Second Life posee una economía propia, que opera como un mercado real. Se pueden vender y comprar objetos. Hay tiendas de todo tipo. Tiene su propia moneda que son los dólares Linden. Y aunque la participación básica en el juego es gratuita, para poseer y construir en la tierra, debe pagarse un abono mensual. Y como en el mundo real, los costos se modifican conforme a las leyes de oferta y demanda. Hay tambièn sistemas de donaciones para ayudar a novatos y la posibilidad de comprar Lindens con dolares de verdad para quienes tuvieran poca paciencia. Pero tambièn puede uno hacerse millonario de la nada... fabricando objetos y probando su suerte como vendedor ambulante. Tambièn hay algunos trabajos que uno puede hacer, como bailar unos minutos en algùn lugar para atraer visitantes o permanecer sentado por horas en un determinado lugar con fines marketineros.

El contenido "para adultos" en Second Life, no es un tema menor... abundan los burdeles virtuales, por supuesto. Para gustos hay colores, decía un amigo de la red. Supongo que será cuestión de diferenciar entre lo que a uno le gusta... y lo que no.

La popularidad de Second Life ha atraído a empresas comerciales y también a políticos que buscan el entorno como un espacio para la propaganda. En las ultimas elecciones de la ciudad de Buenos Aires, Telerman ganò en Second Life. Lo cual no me sorprende en absoluto(cuestiones de imagen y targets).



¿Alguna vez vivieron una experiencia de simulación como ésta? Los desafío a preguntarte quiénes llegamos a ser en Second Life. ¿Somos nosotros mismos, sólo una parte, lo que no nos atrevemos a ser... o simples personajes de ficción que movemos a nuestro antojo como una novela que protagonizamos caprichosamente, pero que nos es ajena?

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