martes, octubre 21, 2014

Develando las metáforas de Moriana


De parte a parte parece que la ciudad continuara en perspectiva multiplicando
su repertorio de imágenes: en cambio no tiene espesor, consiste sólo en un anverso y un reverso, como una hoja de papel, con una figura de este lado y otra del otro, que no pueden despegarse ni mirarse.”
Italo Calvino, Las Ciudades invisibles

Moriana es la ciudad bidimensional de Italo Calvino. Por eso es una ciudad que puede leerse en dos dimensiones, tanto por su explícita intención metafórica: “En el anverso he trazado en clave de metáfora mi propuesta de ciudad. Ahora queda el reverso para que los equipos de arquitectos la interpreten.” (Rodriguez de las Heras) como por la construcción hipertextual que propone en donde ciertas claves (o pliegues de un libro digital) que se enlazan con otros contextos y fragmentos de la exposición.

Seis metáforas, seis claves nos permiten explorar una serie de conceptos vinculados a los tiempos en los que estamos inmersos en donde la tecnología, naturalizada quizá pero nunca neutral, nos coloca frente al desafío vivir tiempos cualitativamente diferentes en pleno proceso de cambio acelerado. Avanzaremos entonces por cada una de estas seis imágenes encriptadas. Buscaremos enlazar metáforas con conceptos y tejer, algunos puntos de partida para profundizar la reflexión.

Macarena Saiz Illustrations is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

1. Las cajas negras de Moriana

su paisaje urbano, formado por edificios, todos ellos grandes cubos de cristal negro”

La cajas negras de Moriana podrían interpretarse al menos, en tres sentidos. Por un lado, símbolos de lo tecnológico, los edificios podrían aludir a los artefactos que progresivamente se vuelven más sofisticados pero a su vez, más simples en su utilización de manera tal que se transforman en cajas negras, ya que no sabemos qué hay dentro de ellas ni como funcionan.

En un segundo nivel de lectura, podemos reconocer en las cajas negras la pasividad de los receptores de los mensajes circulantes en la Sociedad de la Información, cuando no existe la posibilidad interactividad. Así, en el espectro gradual que va desde la “ideología” hasta la “mentalidad”, vemos que mientras que la ideología supone un discurso sólido y transparente, que “encadena” ideas, la “mentalidad” es opaca, e implica la adherencia de una idea que se incrusta por simple “simpatía” más no por convicción. Wolton (2005) refiere a esta pasividad aludiendo a los “valijas semánticas” una suerte de paquetes de conceptos preconcebidos a través de los cuales se pretende sin éxito, explicar la realidad.

La metáfora de las cajas negras, nos habla de una sociedad incomunicada, en donde los mensajes fluyen en una sola dirección. Esta lógica de la comunicación masiva, que dominó durante el siglo XX está llegando a su fin. La publicidad masiva1, quizá emblema de aquellos tiempos, se dirigía a la audiencia pasiva (y aún aspira a hacerlo) a fuerza de repetición e ingenio. De mismo modo, señala Wolton (2005) que “la abundancia de información deslegitima. Sobre todo desde que los medios técnicos permiten su difusión instantánea y masiva.” Pero hoy, se presenta un escenario que habla de otras audiencias, Internet impone cambios en todos los terrenos. Los mensajes certeros a un receptor pasivo comienzan a perder efectividad.

Quiza podría agregarse un tercer nivel de lectura. La caja negra podría ser una representación de la Web. De hecho, técnicamente, la métafora con la que se representa a Internet es la de “la nube”, ya que lo que existe en ella es inconmensurable y se articula en una compleja neblina. Esta caja negra que es Internet hoy, es además el espacio en donde se alojan múltiples aplicaciones que corren en algún lugar del ciberespacio. Esto ha sucedido porque se ha transformado “el modelo inicial del software cerrado con derechos de uso y bajo el principio de la obsolescencia planificada, para pasar al uso del software como servicio gratuito2, corriendo en la propia Web, y en combinación con los datos. Esto representa un cambio en el modelo de negocio y una de las principales ventajas que el usuario puede extraer de esta transformación.” (Cobo Romani, Kuklinski, 2006)

Pero Internet, puede ser también una caja negra desde la perspectiva del usuario, porque la información, disponible, dependiente de los motores de búsqueda y etiquetada por las mismas masas, no está visible a simple vista; solo es accesibe para quien sabe buscar, seleccionar e interpretar: “Una vez que la información está en la red (…) de lo que se trata es de saber dónde está la información, cómo buscarla, cómo procesarla, cómo transformarla en conocimiento específico para lo que se quiere hacer” (Castells, 2001)


2. Los espejos ciegos de Moriana

el visitante se siente rodeado de espejos negros que no le reflejan, que sólo reflejan lo grande.”

La información puede un espejo ciego en el que nada vemos reflejado: “La información nunca es ‘elemental’ o ‘primaria (...) en rigor la información siempre es ‘cocinada’: siempre se la selecciona, filtra, interpreta y y estrae de un conjunto de premisas de fondo, implícitas (alguna vez explícitas) en la información misma”. (Burbules, 2006)

En el anverso de Moriana leemos explícitamente que los espejos ciegos son metáfora de la pantalla de TV. La TV, medio de comunicación masivo y unidireccional que se presenta ante las audiencias detrás de una superficie que es límite y barrera a la vez, es un espejo que en realidad, no puede reflejar, porque no hay interacción. Wolton sugiere una idea similar cuando refiere un “muro mediático” en donde se algutina lo banal: “la forma prevalece sobre el contenido, el estilo sobre el ser, la apariencia sobre la realidad” (Wolton 2006)

¿Es posible que el espejo ciego se vuelva, al menos, borroso? ¿Como podrá convertirse la información en comunicación? Para que la comunicación se produzca es necesario el díálogo, la negociación, la interacción. Esto sucede cuando la pantalla deja de ser una frontera para transformarse en una membrana permeable. La superfice se vuelve interficie. Es mi opinión que el surgimiento de las tecnologías interactivas inician un proceso de cambio trascendente que abre intersantes oportunidades para superar las barreras que los medios masivos de comunicación undireccionales instalaron durante el siglo XX. Pero esa oportunidad deberá ser humanamente aprovechada: “Antes era imposible comunicarse debido a la falta de tecnologías apropiadas, hoy en día, estas existen por doquier, pero ello no significa necesariamente que nos entendamos mejor” (Wolton 2006)
El espejo ciego, es germen de conflicto. La comunicación es indicador de libertad pero también pone en evidencia, la dificultad de una relación auténtica con el otro. Sea porque el otro se escapa y uno descubre la soledad o porque el otro, logra imponer su lógica. “Los hombres se comunican más fácilmente pero la comunicación, es decir, la comprensión mutua, no es proporcional a la eficacia de las técnicas” (Wolton 2006) El anverso de Moriana dice, quizá, con intención oracular, que el fuego y el conflicto son parte de la historia de la humanidad. El hombre ha logrado dominar el fuego, pero aún falta para que pueda controlar el conflicto.

El espejo, cuando se vuelve borrodos es metáfora del ruido. Ruido que puede provenir del exceso de información (Cesar Coll 2003). Pero también, el ruido se produce cuando un mensaje es decodificado inadecuadamente y una interferencia impide la comunicación. Aunque este no es, en definitiva, un problema técnico sino humano y será por eso, en última instancia, la mediación humana la que podrá lograr la reducción del ruido.

Los espejos comenzarán a reflejar cuando la sociedad de la información sea superada, cuando nos apropiemos de la interactividad, cuando aprendamos a controlar el conflicto: “el ciberespacio, dispositivo de comunicación interactivo y comunitario, se presenta justsamente como uno de los instrumentos privilegiados de la inteligencia colectiva” (Levy, 2007) ¿será entonces, como profetiza Moriana, el umbral de la sociedad de la comunicación?


3. La ausencia de calles en Moriana

Moriana no ofrece al caminante, los hilos de memoria de las calles.”

Señala Barbero (2002) que “los medios masivos se han convertido en 'maquinas de producir presente' o sea, que se hallan dedicados a fabricar olvido”. La noticia nos conecta con lo que está pasando, con la actualidad en estado puro. Esta obsesión por lo inmediato, se ve plasmada en servicios como Twitter, en donde millones de usuarios de todo el mundo comparten las noticias en tiempo real aún antes de que éstas lleguen a los “grandes medios” tradicionalmente dueños de las “primicias” como la radio o la TV. Esta tenendencia se refleja también en un producto como Google Instant que rastrea contenidos digitales y ofrece los resultados de la búsqueda al mismo tiempo que el usuario introduce las palabras clave en la interfaz3. Citando a Vattimo, Babero observa que esta búsqueda incesante de la novedad no deja de ser otra cosa que una exigencia necesaria para la supervivencia del sistema. Entonces, el futuro del mundo parece haber sido delegado a ciertos automatismos. Nos queda pues, a los humanos el cuidado del pasado que de otra forma, corre riesgo de desaparecer como continuidad de la experiencia. No es posible recuperar el pasado sin calles, necesitamos hilos de memoria.

La contracada de esta ausencia de memoria es, nuestra capacidad para almacenarla. “De 1956 a 1996 los discos duros de los ordenadores multiplicaron por seiscientos su capacidad de almacenamiento y por seiscientos veinte mil la densidad de información grabada” (Levy 2007). Hoy, la capacidad de almacenamiento doméstica de información, se mide en Terabytes4. ¿Es acaso que pudiendo hoy almacenar este increíble volumen de información, nos despreocupamos de lo histórico, porque confiamos en exceso en las memorias de las máquinas y en la supervivencia del pasado más allá de nosotros mismos?


Macarena Saiz Illustrations is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

4. Las herramientas enfermas del basurero de Moriana

el basurero de Moriana es el edificio más grande, es un inmenso espacio ocupado por interminables hileras de estanterías repletas de miles de objetos distintos, con polvo, pero en buen estado de conservación, que los habitantes han ido abandonando.”

En el centro de la ciudad de Moriana está el basurero de las herramientas enfermas de obsolescencia. La imágen es elocuente: los artefactos tecnológicos se descartan rápidamente y son reemplazados por otros cada vez más pequeños y eficientes. Los artefactos se repliegan sobre sí mismos -ofreciendo más presentaciones- al tiempo que se miniaturizan y se vuelven cajas negras que ocultan sus componentes. Cada vez son más simples y poderosos. La complejidad se torna invisible. Lo notable que pese a que cada artefacto implica una superación de la versión anterior, resignados al ritmo del mercado, se vuelven obsoletos antes de que sus componentes se desgasten físicamente.

Tal como observan Kuklinski y Scolari, este patrón de innovación acelerada se conserva también en lo que respecta a la comunicación digital y las ciberculturas: “todavía no se había terminado de definir al 'hipertexto' cuando ya se pasó a 'hipermedia”, y apenas se estaban descubriendo los secretos del “multimedia” cuando llegó a la 'convergencia', y también las 'interfaces','tecnología push', 'on-demand', etc.” (..) “Ahora llegó el turno de la 'Web 2.0'.”, termino que en apenas dos años comienza a ser ya, obsoleto, hablamos entonces de “web social”5 e incluso, de “web semática” para referirnos a los desarrollos que alcanzaron su apogeo más recientemente. Así entonces, “podría decirse que existe una Ley de Moore6 semántica que presiona a los enunciadores a abandonar los viejos conceptos y reemplazarlos por otros más frescos.” (Kuklinski- Scolari 2006)

En este contexto sucede entonces que “La aceleración del cambio es tan fuerte y tan general que incluso los que consideran estar más ‘a la última’ están, en diversos grados, desbordados por el cambio, pues nadie puede participar activamente de la creación de las transformaciones del conjunto de las especialidades técnicas, ni siquiera seguirlas de cerca.” (Levy 2007) Pero al mismo tiempo, comienzan a desarrollarse procesos de inteligencia colectiva que favorecen la apropiación de las innovaciones tecnológicas por parte de los individuos y los grupos. Naturalmente, esto retroalimenta la aceleración del modelo tecnosocial.

En definitiva, y dada la relevancia del basurero de Moriana, considerar a las herramientas tecnológicas como panacea, y dejarnos llevar por el entusiasmo acelerado de las innovaciones permanentes, supone cierta ingenuidad. Esto puede observarse, por ejemplo, en el familiar terreno de la realidad escolar: “escuelas que gastaron millones de dólares para adquirir hardware y software, en el primer momento, llevadas por la prisa de no quedar a la zaga en lo que percibían como su carrera contra otro establecimientos, se encontraron luego con que una gran parte de esos materiales habían quedado obsoletos incluso antes de ser utilizados” (Burbules 2006) Quizá lejos de estas inversiones, nuestras escuelas guardan hoy también, en algún cuatro bajo llave, artefactos obsoletos en sus cajas originales, que quedaron fuera de carrera antes de que las prácticas docentes se apropiaran de sus posibilidades.


Macarena Saiz Illustrations is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.


5. El bosque de los estilitas: el nacimiento de una comunidad diferente

En un extremo de Moriana cambia el paisaje urbano. Parece un bosque, gigantesco, de troncos de cemento: le llaman el bosque de los estilitas.”

Quizá sean los estilitas la metáfora más encriptada de Moriana. En la perifera de la comunidad emerge una comunidad diferente, contemplativa. Alejados del centro, en lo alto de sus columnas permanecen distantes de Moriana. ¿Es acaso una invitación a buscar una perspectiva que nos permita reflexionar sobre la aparente neutralidad de la tecnología? ¿Se trata de observar los riesgos del entusiasmo tecnológico inocente, los conflictos latentes, los movimientos sociales, las exclusiones, la obsesión por el presente y la automatización del devenir?

Una lectura diferente nos puede llevar a identificar a los estilitas con los individuos de una nueva sociedad. La vida social se está transformando en un proceso que algunos dan en llamar la “privatización de la sociabilidad” que no es otra cosa que el surgimiento de vinculos selectivos que se construyen entre personas que no comparten el espacio físico sino intereses comunes. (Castells 2001) En este sentido, algunas plataformas diseñadas para construir redes sociales permiten favorecer el intercambio entre personas distantes que nunca hubieran tenido la posibilidad de encontrarse en el mundo físico.

Por otra parte, siguiendo otra vez a Castells, se observan nuevas formas de compromiso social: existe por un lado, una crisis en las organizaciones tradicionales y estructuradas que se contraponen a movimientos espontáneos, aglutinados a partir de propuestas que nacen de la interacción en la Web. Estos movimientos, se valen por sí mismos y dependen de su propia su capacidad para convocar. En esta nueva organización social la gente construye sus propias trincheras de resistencia alternativa en la periferia de la Web. Es por todo esto, y aún cuando solo siga siendo una promesa que: “Internet podría ser un instrumento de participación ciudadana extraordinario,(…) un instrumento de información de la clase política (…) aunque en general, lo que se observa es que los gobiernos, las administraciones y los partidos políticos han confundido internet con un tablón de anuncios” (Castells 2001)

6. La cúpula Transparente: la ciudad sitiada

Una poderosa obra de ingeniería mantiene a Moriana
bajo una intangible cúpula que asegura una atmósfera transparente”

Durante siglos, el hombre ha buscado la libertad, sin embargo, tecnología mediante muchos de nosotros necesitamos estar “siempre conectados”. Estamos atrapados en una ciudad sitiada, en una privilegiada cúpula de cristal. “¿Para qué ser libres si es para estar todo el tiempo conectados? Tal vez porque precisamente, el hecho de estar conectados en una sociedad que es hoy más inmmaterial, [estar conectados] el simbolo de la libertad. Y como ésta ya ha sido ganada, no hay ningún peligro en querer conservar una conexión con el otro.” (Wolton, 2006)

¿Pero, queda algo por fuera de la cúpula de cristal? La cúpula transparente puede representar a la “brecha digital”. Pero no es una evidente frontera tecnológica marcada por el acceso a los artefactos y a la conectividad sino un muro invisible que depende de la capacidad para comprender e interactuar para poder ser partícipes de este nuevo orden social. La “capacidad de aprender a aprender, esa capacidad de saber qué hacer con lo que se aprende, esa capacidad es socialmente desigual (...) ligada al origen social, al origen familiar, al nivel cultural, al nivel de educación. Es ahí donde está, empíricamente hablando, la divisoria digital en estos momentos.” (Castells, 2001) Y es por eso que la metáfora continúa para completar la imagen de la ciudad sitiada “Sólo desplazándose a los confines de la ciudad el horizonte se enturbia y espesa por los vertidos. Aunque no impide descubrir entonces borrosamente a los numerosos pobladores que viven fuera de Moriana.”


Bibliografía

Castells, Manuel (2001) Lección inaugural del programa de doctorado sobre la sociedad de la información y el conocimiento – UOC

Cobo Romaní, Cristóbal;Pardo Kuklinski, Hugo. (2007). Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Grup de Recerca d'Interaccions Digitals, Universitat de Vic. Flacso México. Barcelona / México DF. E-book. Prólogo, Cap. 1 y 2.

Levy, Pierre (2007) Cibercultura. La cultura de la sociedad digital. Barcelona: Anthropos. Cap.1, 3, 4 y 5.

Martín Barbero, Jesús ( 2002) Tecnicidades, identidades y alteridades: des-ubicaciones y opacidades de la comunicación en el nuevo siglo. Rev. Diálogos en la comunicación. Departamento de Estudios Socioculturales-ITESO. Méjico

Millás, Juan José (2001) "Trasiego". Publicado en el diario el País el 02/02/2001.

Rodriguez de las Heras, El bosque de los estilitas [libro digital]

Wolton, Dominique (2006) Salvemos la comunicación. Aldea global y cultura. Una defensa de los ideales democráticos y la cohabitación mundial. Barcelona: Gedisa. Prefacio. Introducción. Cap 1, 2 y 4


Notas

1 Los procesos de segmentación de las audiencias como consecuencia de las innovaciones tecnológicas y de la especializaciói de contenidos, fueron transformando la técnica publicitaria tradicional. Esta transformación se acelera con la lógica que impone la Web en donde la actividad de usuario se hace relevante para el modelo de negocios: Historia de marketing

2 Financiado por los anunciantes a través de la publicidad o por una prestación “premium” con cargo.

3 Google Instant es un servicio lanzado por Google el segundo semestre del 2010

4 Un Terabyte equivale a 1024 Gigabtes, y un Petabyte a 1024 Terabytes.

5 Si bien las redes sociales están presentes desde la génesis de la web 2.0 se ha enfatizado durante los dos últimos años la relevancia de sitios como Facebook y Twitter que podrían considerase emblemáticos y complementarios (por obedecer a modelos contrapuestos). Para una comparación entre Twitter y Facebook: http://expediciones-virtuales.blogspot.com/2009/10/facebook-vs-twitter.html


6 La Ley de Moore formulada por el co-fundador de Intel, Gordon E. Moore el 19 de abril de 1965, expresa que aproximadamente cada 24 meses se duplica el número de transistores en un circuito integrado. Es importante observar que no se trata de una ley en el sentido científico sino una predicción empírica que se ha cumplido hasta el día de hoy.

No hay comentarios.: